SALEM en Ecuador

El centro para niñas, niños y jóvenes en Mindo es un lugar donde los niños pueden ser niños, pueden aprender y jugar como niños, siendo aceptados y amados. Durante el día se atiende a niños y a jóvenes desfavorecidos.

SALEM en Mindo se dedica, desde hace muchos años, a combatir el círculo vicioso de la pobreza, la falta de expectativas de futuro y la falta de oportunidades educativas.
La pequeña población de Mindo está situada en la zona occidental de los Andes ecuatorianos, en una región con gran diversidad faunística y florística. El creciente turismo genera esperanzas de mejora de la calidad de vida y de las condiciones laborales y atrae a otras familias pobres procedentes de otras regiones. Sin embargo, muchos de estos deseos no se ven cumplidos, lo que conlleva a la pobreza, unida al desarraigo social, y a otros conflictos.

Generar expectativas de futuro en los niños
La situación económica y social de muchas familias de Mindo es complicada. En pequeñas y sencillas casas de madera conviven hasta 15 personas.
Cuando la situación familiar se ve marcada por la pobreza y por la falta de expectativas, ello puede conducir al alcoholismo y a la violencia y, en estos casos, los que más sufren son los miembros familiares más débiles, esto es, los niños. Las niñas se quedan embarazadas siendo aún muy jóvenes y en muchos casos son abandonadas por los futuros padres. Así, son a menudo los abuelos los que deben ocuparse de más de un nieto. Muchos niños no tienen la posibilidad de ir a la escuela, bien porque sus progenitores no pueden permitírselo o bien porque los propios niños deben colaborar en la obtención de unos ingresos familiares que generalmente son escasos.
El centro para niñas, niños y jóvenes de SALEM es un lugar donde los niños pueden ser niños, pueden aprender y jugar como niños, descubrirse a sí mismos, ser aceptados y amados y desarrollarse en el seno de una comunidad.

Atención diurna
SALEM ofrece a los niños desfavorecidos socialmente una atención diurna variada. Estamos aquí para escuchar a los niños, para consolarlos y para ayudarlos. Tenemos contratados a cinco profesores nativos que les prestan apoyo en la realización de los deberes escolares.
Los niños y los jóvenes ejercitan el manejo de materiales y de herramientas en los talleres de manualidades y de costura, desarrollando así su creatividad.
En el “comedor” de nuestra de cocina preparamos una enorme variedad de platos vegetarianos para los niños y para los trabajadores del centro. Los niños también aprovechan esta oportunidad ayudando a cocinar.
Educación escolar, universitaria y profesional
Cuando nuestros niños salen al mundo, tanto a ellos como a nosotros, nos esperan nuevos retos. Por ello queremos continuar prestándoles nuestro apoyo, promoviendo la educación escolar, universitaria y profesional.